Hace 8 meses
lunes, 23 de febrero de 2009
Julio se anda pareciendo cada vez más a la muerte, la parca lo está poseyendo a pasos agigantados, ha dejado de ser el galán de los hogares de las misioneras que se pelean en la sacristía por recaudar la limosna en la misa para gozar de la bendición extra que les da él a quienes sonríe. Los 70 años peronistas le van haciendo efecto.
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De mis fantasmas adolescentosos
lunes, 15 de diciembre de 2008
Hoy maté a mi madre
Hoy maté a mi madre. No era tan difícil al final. Ni miedo. Ni dubitaciones. Ni cargo de conciencia. Ni temor de Dios. Ni tristeza. Ni lágrimas siquiera. Solo maté a mamá. Y dejó de quejarse para la eternidad. Le temía sí a su eterna vocecita chillona, temía soñar con ella para siempre, bueno, hasta que me muera yo también, quiero decir. Y no. Cesó. Solamente cesó. Ya no existe. Ahora recuerdo que ya unos días antes, venía a mi recuerdo de una manera menos insistente que antaño. Yo que pensé que su chillona voz guiaría mi cuchillo o la bala que utilizara o el pensamiento o el sueño delicioso … no. Es como si la idea se hubiera hecho presente en el momento mismo del hecho o como si el hecho fuese idea, pero era tan real, yo lo vi. Los sueños tienen olor?
Tenía olor. Olor tan real como el tufo del tren un día de noviembre. Hoy maté a mi mamá. Pero ella me había dado muerte hace tanto tiempo…
Tenía olor. Olor tan real como el tufo del tren un día de noviembre. Hoy maté a mi mamá. Pero ella me había dado muerte hace tanto tiempo…
domingo, 7 de diciembre de 2008
Era como si nosotros no tuviesemos historia. Nos habían pelado de historia. Había que buscar entre las capas removidas. Quizás,era probable, mas no seguro, encontrásemos indicios que nos trajesen un poco de ella, sino solo nos quedaba descreer de las historias de los viejos linyeras y abstraernos el pensamiento tanto y tan poco como para sentirnos parte de la historia de la iglesia y juntos…como hermanos.
http://lazonaesmerilada.blogspot.com/ ( ARBOLEDA )
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jueves, 4 de diciembre de 2008
De África a España vía Cuba- Profesionales universitarios que hablan español representan otra cara de la emigración subsahariana
El País 3 diciembre 2008http://www.elpais. com/articulo/ internacional/ Africa/Espana/ via/Cuba/ elpepuint/ 20081203elpepuin t_1/Tes
Y. GÓMEZ-CORNEJO / M. VICENT - Madrid / La Habana - 03/12/2008
Muchos llegaron a la isla siendo niños. Otros eran adolescentes. Había también jóvenes con cierta formación académica que sus Gobiernos enviaban a especializarse. Estudiaron becados en escuelas y universidades cubanas que eran verdaderas torres de Babel. Había nicaragüenses, vietnamitas, afganos... miles de jóvenes del Tercer Mundo estudiando juntos y, sobre todo, de África. Terminados sus estudios, muchos regresaron a países, donde reina el desempleo o que son periódicamente pasto de las hambrunas o de la guerra. Y no pocos decidieron emigrar.
Es el caso del congoleño Pacôme Mabiala, que encontró su país en guerra tras terminar su carrera de Agronomía, o de Moussa Ki, ingeniero de Telecomunicaciones nacido en Burkina Faso. "Salí por mi madre. El sistema está muy bien, pero no te permite ayudar a nadie, sólo da para ti".
En diciembre de 1985, Cuba sufrió el azote del huracán Kate. El ojo del ciclón pasó justo por el corazón de La Habana. En la residencia de estudiantes de 12 y Malecón, en el barrio del Vedado, vivían en aquel momento 1.500 jóvenes, la mitad de ellos extranjeros becados gratuitamente por el Gobierno cubano. Había muchos latinoamericanos, pero también africanos, palestinos y asiáticos. Cuando empezó la destrucción en el edificio, en medio del pánico general a un estudiante surafricano llamado Makusa le dio un ataque de risa. Requerido por los cubanos, Makusa se explicó: "Aquí, ciclones, igual para blancos que para negros; en mi país, fusilamientos, y sólo para negros".
Makusa era miembro del Congreso Nacional Africano (ANC) y estaba estudiando Historia en la Universidad de La Habana. Se graduó con notas brillantes. En 12 y Malecón había pocos estudiantes surafricanos, pero muchos de Namibia, país por aquel entonces ocupado por las tropas del Ejército de Pretoria. Años después, desaparecido el régimen del apartheid, muchos de aquellos jóvenes regresaron a La Habana como altos funcionarios de su Gobierno o como profesionales cualificados en misión de negocios.
Para Cuba, la cooperación en la esfera educativa era una forma de apoyar a los países del Tercer Mundo en sus esfuerzos de independencia y para garantizar el desarrollo de las jóvenes naciones. Era el principio general, pero en África es donde la isla echó el resto como aporte importante al proceso de descolonizació n. Del total de 46.000 estudiantes extranjeros graduados en Cuba desde 1961 (en los niveles básico, medio y superior) más del 70%, unos 35.000, proceden del continente africano. Otros 2.400 estudian actualmente en las universidades cubanas, un millar de ellos en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).
La ayuda brindada por Cuba a estos países, en algunos casos, es espectacular. En un reciente viaje a La Habana, el ministro de Enseñanza y Educación de la República Árabe Saharaui Democrática, Bachir Mustafá Sabed, reveló que en tres décadas 2.000 estudiantes se han graduado en las universidades cubanas e igual cantidad se han titulado como técnicos. La cifra, dijo Sabed, contrasta con las dos personas que pudieron terminar la universidad durante los 100 años de dominación del colonialismo español en el entonces Sáhara Occidental.
En 12 y Malecón y en otras residencias del país, la mayoría de los estudiantes africanos dejaron buenos recuerdos. En general, eran gente con ganas de superarse y vencían las grandes lagunas que traían de sus países con voluntad y esfuerzo. Algunos, como Makusa, resultaron ser verdaderos genios. Se formaban en Cuba para contribuir al desarrollo de su país, pero muchos no pudieron aguantar el panorama que encontraron a su regreso y decidieron emigrar. Son los africubanos que hoy uno encuentra por los países del Primer Mundo. Están preparados. Son listos. Hablan español perfectamente y bromean en cubano. Sólo esperan que pase cerca de ellos la oportunidad para atraparla.
Ki, de 35 años, llegó a la isla con 13 y se considera "burkinabe y cubano, aunque no tengo ningún documento que ponga 'nacionalidad de Cuba", pero, "como dice José Martí, cubano no es el que haya nacido allí, sino el que la quiera y la defienda". "Mantengo toda la cultura de Burkina y de África en general y he ganado cosas de Cuba y de España. Creo que he sabido aprender lo bueno de cada país, de cada continente, y tengo una visión global". Sin embargo, lo que no pudo mantener fue su lengua materna, el samo, dialecto de la provincia burkinabe de Tougan, porque en los 13 años que pasó en Cuba sólo pudo viajar una vez a su país. "Son más de 20 años sin hablar el samo, y como es un dialecto, no hay libros. Sólo recuerdo algunas frases". Cuando visita a su familia, necesita que alguien le traduzca para hablar con su madre.
Ki estudió en Cuba ingeniería de Telecomunicaciones, después hizo un máster de dos años en Telemática, y obtuvo una beca para realizar el doctorado en la isla. Pero decidió emigrar para ayudar a su familia. "Dudé hasta el último momento", explica Ki, que para viajar a España aprovechó el año 2000 el billete de avión que debía devolverle a Cuba para seguir estudiando. Hacía escala en París, pero no tomó el segundo avión y viajó en tren hasta Barcelona, donde pasó la frontera gracias al visado de tránsito.
Tras alojarse unos días en casa de dos compatriotas en Barcelona y Madrid, Ki solicitó el asilo político. Vivió tres meses en un albergue de Cruz Roja en Madrid y colaboró con la ONG Karibu, Amigos del Pueblo Africano dando clases de informática. "Para Karibu, en cierta forma, los que veníamos de Cuba no éramos africanos al cien por cien. "Ustedes hablan español, búsquense la vida", nos decían. Así que no me pagaban el abono de transporte, como a los demás africanos a los que les daba clase".
Mientras esperaba la resolución de su petición de asilo, el Gobierno de José María Aznar abrió un proceso de regularizació n. "Después de casi un año, me denegaron el asilo por falta de pruebas y, al mismo tiempo, me concedieron el permiso de residencia y trabajo" dentro del proceso de regularizació n.
Ki trabaja desde hace años en una multinacional española con proyectos en África y acaba de mudarse a Ciudad Real, donde espera su primera hija junto a su pareja española. Además, dirige un proyecto para reciclar materiales de Europa para llevar a África y crear puestos de trabajo allí, inicialmente en Costa de Marfil y Burkina Faso (www.europegoodbye. com).
La llegada de Ki a Cuba fue fruto de un acuerdo entre el país caribeño y Burkina Faso, entonces gobernado por Thomas Sankara, también llamado el Che negro. Sankara fue asesinado un año después, en octubre de 1987.
Pacôme Mabiala, de 36 años, llegó a Cuba desde su Brazzaville natal a los 14, gracias a un acuerdo entre los Gobiernos de Cuba y Congo. Cada tres años viajaba de vacaciones a su tierra, lo que impidió que, como le ocurrió a Ki, perdiera su lengua materna. Además de español, habla francés, quicongo y linegala. Llegó a España en el año 2000 y recibió asilo debido al conflicto bélico en su país. "Al tener superada la barrera más grande, el idioma, todo fue más fácil que para otros". Una ONG le ayudó a solicitar el asilo y tras un tiempo en un Centro de Asilo al Refugiado (CAR) en Vallecas, trabajó en la recogida de la fresa en Huelva.
Tras varios años pensando en ir a Francia, Pacôme ha echado raíces en España, donde ha formado una familia en Ontígola (Toledo) junto a Rosa, asturiana, y su hija, Judith, aún un bebé, a la que quiere llevar a Congo de vacaciones cada tres años para que mantenga los vínculos con la tierra de su padre. "Mi hija hablará español, francés y quicongo", dice orgulloso.
Mabiala no ha podido convalidar aún su título de ingeniero agrónomo en España, porque "tendría que hacer un examen de conjunto y no puedo dejar de trabajar para estudiar", pero, tras hacer cursos de poda y paisajismo, trabaja en una empresa de jardinería. "Hago desde la planificación hasta la ejecución de los jardines", la mayoría de ellos públicos. Espera poder montar algún día su propia empresa. También le gustaría participar en un proyecto en su país. "De tener los medios, haría una plantación de bananas y hortalizas a gran escala". Pero ahora su país "no ofrece oportunidades, no hay trabajo. El 90% de mis amigos de Cuba están desempleados en Congo. Sólo trabajan los médicos".
Precisamente, muchos médicos africanos formados en Cuba han acabado en España, como el etíope Nesa. Nesa, que trabaja en una clínica privada de Madrid, llegó a Cuba con 18 años para estudiar la carrera. "Hace 20 años era un mundo bipolar", dividido entre países capitalistas y comunistas, explica. "El que ha vivido en los dos sistemas conoce los defectos y las ventajas de cada uno". Nesa cree que para los países pobres es mejor el sistema socialista, en el que "todo el mundo tiene derecho a la educación". Este médico etíope mantiene los vínculos con su país, al que viaja "todos los años, porque puedo permitírmelo. Allí veo de cerca el dolor de la población". Le gustaría ayudar a cambiar las cosas en su tierra. "Nunca es fácil, pero siempre se intenta. Veo que con cosas muy sencillas se puede cambiar el sitio donde vivo". Después de ocho años en España y sus años de estudios en Cuba, Nesa sigue refiriéndose así a Etiopía.
No todo son historias de éxito. El burkinabe Augustin Chanvoedoo, de 44 años, y licenciado en Técnicas de Planificación (Economía) con un expediente académico brillante, no ha conseguido hacerse hueco. "Cuando terminé de homologar mi título estaba muy interesado en conseguir un trabajo acorde con mi formación", explica. Hizo cursos para mantenerse al día, envió currículos, hizo entrevistas, pero sin éxito. "Muchas veces me decían que buscaban a alguien más joven. ¿Qué culpa tengo yo de no tener 20 años?", dice Chanvoedoo.
Casado con una ecuatoguineana a la que conoció en Cuba, llegó a España como turista en 1999 tras intentar varias veces conseguir una beca de cooperación española, alentado por el ejemplo de un compatriota que llegó a España en 1995 para estudiar el doctorado en Mecánica de Fluidos y ahora es profesor en la Universidad de Zaragoza.
Pero le denegaron la solicitud. "No entendía que no me dieran la beca, después de haberme licenciado con un diploma de honor", y explica que sólo tras una segunda denegación se enteró de los motivos: en su país existen los estudios de doctorado para su licenciatura. "Ése ha sido mi mundo, pero ese vínculo se ha cortado aquí. Ahora trabajo en lo que salga", dice con tristeza.
El cuaderno y la azada
En 1969 se inauguraron en Cuba las primeras Escuelas Secundarias Básicas en el Campo (Esbec), por las que pasaron muchos estudiantes africanos. Se constituyeron tomando como base la idea de José Martí de que un niño debía "manejar por la mañana el cuaderno y por la tarde la azada".
Moussa Ki llegó con 13 años a uno de estos centros, situado en la Isla de la Juventud, en septiembre de 1985, dentro de un cupo de 150 alumnos de Burkina Faso becados para estudiar en Cuba.
El viaje en barco de La Habana a la Isla de la Juventud duró cinco horas, y desde la localidad costera Nueva Gerona se continuó en guaguas, porque la escuela estaba en el interior de la isla. "Fue un viaje interminable", recuerda Ki. "A la izquierda, campos de toronjas, a la derecha, campos de naranjas. En mitad de la nada, en el campo, la Esbec".
"El plan de educación cubano se basaba en el trabajo y en el estudio", explica. Se dividía la escuela en dos grupos. Tras el desayuno, a las siete de la mañana comenzaban las clases, para uno de los grupos, y el trabajo agrícola, para el otro. Tras el almuerzo se cambiaban los roles. Todavía quedaba tiempo por la tarde para el "autoestudio" y el deporte.
Y. GÓMEZ-CORNEJO / M. VICENT - Madrid / La Habana - 03/12/2008
Muchos llegaron a la isla siendo niños. Otros eran adolescentes. Había también jóvenes con cierta formación académica que sus Gobiernos enviaban a especializarse. Estudiaron becados en escuelas y universidades cubanas que eran verdaderas torres de Babel. Había nicaragüenses, vietnamitas, afganos... miles de jóvenes del Tercer Mundo estudiando juntos y, sobre todo, de África. Terminados sus estudios, muchos regresaron a países, donde reina el desempleo o que son periódicamente pasto de las hambrunas o de la guerra. Y no pocos decidieron emigrar.
Es el caso del congoleño Pacôme Mabiala, que encontró su país en guerra tras terminar su carrera de Agronomía, o de Moussa Ki, ingeniero de Telecomunicaciones nacido en Burkina Faso. "Salí por mi madre. El sistema está muy bien, pero no te permite ayudar a nadie, sólo da para ti".
En diciembre de 1985, Cuba sufrió el azote del huracán Kate. El ojo del ciclón pasó justo por el corazón de La Habana. En la residencia de estudiantes de 12 y Malecón, en el barrio del Vedado, vivían en aquel momento 1.500 jóvenes, la mitad de ellos extranjeros becados gratuitamente por el Gobierno cubano. Había muchos latinoamericanos, pero también africanos, palestinos y asiáticos. Cuando empezó la destrucción en el edificio, en medio del pánico general a un estudiante surafricano llamado Makusa le dio un ataque de risa. Requerido por los cubanos, Makusa se explicó: "Aquí, ciclones, igual para blancos que para negros; en mi país, fusilamientos, y sólo para negros".
Makusa era miembro del Congreso Nacional Africano (ANC) y estaba estudiando Historia en la Universidad de La Habana. Se graduó con notas brillantes. En 12 y Malecón había pocos estudiantes surafricanos, pero muchos de Namibia, país por aquel entonces ocupado por las tropas del Ejército de Pretoria. Años después, desaparecido el régimen del apartheid, muchos de aquellos jóvenes regresaron a La Habana como altos funcionarios de su Gobierno o como profesionales cualificados en misión de negocios.
Para Cuba, la cooperación en la esfera educativa era una forma de apoyar a los países del Tercer Mundo en sus esfuerzos de independencia y para garantizar el desarrollo de las jóvenes naciones. Era el principio general, pero en África es donde la isla echó el resto como aporte importante al proceso de descolonizació n. Del total de 46.000 estudiantes extranjeros graduados en Cuba desde 1961 (en los niveles básico, medio y superior) más del 70%, unos 35.000, proceden del continente africano. Otros 2.400 estudian actualmente en las universidades cubanas, un millar de ellos en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).
La ayuda brindada por Cuba a estos países, en algunos casos, es espectacular. En un reciente viaje a La Habana, el ministro de Enseñanza y Educación de la República Árabe Saharaui Democrática, Bachir Mustafá Sabed, reveló que en tres décadas 2.000 estudiantes se han graduado en las universidades cubanas e igual cantidad se han titulado como técnicos. La cifra, dijo Sabed, contrasta con las dos personas que pudieron terminar la universidad durante los 100 años de dominación del colonialismo español en el entonces Sáhara Occidental.
En 12 y Malecón y en otras residencias del país, la mayoría de los estudiantes africanos dejaron buenos recuerdos. En general, eran gente con ganas de superarse y vencían las grandes lagunas que traían de sus países con voluntad y esfuerzo. Algunos, como Makusa, resultaron ser verdaderos genios. Se formaban en Cuba para contribuir al desarrollo de su país, pero muchos no pudieron aguantar el panorama que encontraron a su regreso y decidieron emigrar. Son los africubanos que hoy uno encuentra por los países del Primer Mundo. Están preparados. Son listos. Hablan español perfectamente y bromean en cubano. Sólo esperan que pase cerca de ellos la oportunidad para atraparla.
Ki, de 35 años, llegó a la isla con 13 y se considera "burkinabe y cubano, aunque no tengo ningún documento que ponga 'nacionalidad de Cuba", pero, "como dice José Martí, cubano no es el que haya nacido allí, sino el que la quiera y la defienda". "Mantengo toda la cultura de Burkina y de África en general y he ganado cosas de Cuba y de España. Creo que he sabido aprender lo bueno de cada país, de cada continente, y tengo una visión global". Sin embargo, lo que no pudo mantener fue su lengua materna, el samo, dialecto de la provincia burkinabe de Tougan, porque en los 13 años que pasó en Cuba sólo pudo viajar una vez a su país. "Son más de 20 años sin hablar el samo, y como es un dialecto, no hay libros. Sólo recuerdo algunas frases". Cuando visita a su familia, necesita que alguien le traduzca para hablar con su madre.
Ki estudió en Cuba ingeniería de Telecomunicaciones, después hizo un máster de dos años en Telemática, y obtuvo una beca para realizar el doctorado en la isla. Pero decidió emigrar para ayudar a su familia. "Dudé hasta el último momento", explica Ki, que para viajar a España aprovechó el año 2000 el billete de avión que debía devolverle a Cuba para seguir estudiando. Hacía escala en París, pero no tomó el segundo avión y viajó en tren hasta Barcelona, donde pasó la frontera gracias al visado de tránsito.
Tras alojarse unos días en casa de dos compatriotas en Barcelona y Madrid, Ki solicitó el asilo político. Vivió tres meses en un albergue de Cruz Roja en Madrid y colaboró con la ONG Karibu, Amigos del Pueblo Africano dando clases de informática. "Para Karibu, en cierta forma, los que veníamos de Cuba no éramos africanos al cien por cien. "Ustedes hablan español, búsquense la vida", nos decían. Así que no me pagaban el abono de transporte, como a los demás africanos a los que les daba clase".
Mientras esperaba la resolución de su petición de asilo, el Gobierno de José María Aznar abrió un proceso de regularizació n. "Después de casi un año, me denegaron el asilo por falta de pruebas y, al mismo tiempo, me concedieron el permiso de residencia y trabajo" dentro del proceso de regularizació n.
Ki trabaja desde hace años en una multinacional española con proyectos en África y acaba de mudarse a Ciudad Real, donde espera su primera hija junto a su pareja española. Además, dirige un proyecto para reciclar materiales de Europa para llevar a África y crear puestos de trabajo allí, inicialmente en Costa de Marfil y Burkina Faso (www.europegoodbye. com).
La llegada de Ki a Cuba fue fruto de un acuerdo entre el país caribeño y Burkina Faso, entonces gobernado por Thomas Sankara, también llamado el Che negro. Sankara fue asesinado un año después, en octubre de 1987.
Pacôme Mabiala, de 36 años, llegó a Cuba desde su Brazzaville natal a los 14, gracias a un acuerdo entre los Gobiernos de Cuba y Congo. Cada tres años viajaba de vacaciones a su tierra, lo que impidió que, como le ocurrió a Ki, perdiera su lengua materna. Además de español, habla francés, quicongo y linegala. Llegó a España en el año 2000 y recibió asilo debido al conflicto bélico en su país. "Al tener superada la barrera más grande, el idioma, todo fue más fácil que para otros". Una ONG le ayudó a solicitar el asilo y tras un tiempo en un Centro de Asilo al Refugiado (CAR) en Vallecas, trabajó en la recogida de la fresa en Huelva.
Tras varios años pensando en ir a Francia, Pacôme ha echado raíces en España, donde ha formado una familia en Ontígola (Toledo) junto a Rosa, asturiana, y su hija, Judith, aún un bebé, a la que quiere llevar a Congo de vacaciones cada tres años para que mantenga los vínculos con la tierra de su padre. "Mi hija hablará español, francés y quicongo", dice orgulloso.
Mabiala no ha podido convalidar aún su título de ingeniero agrónomo en España, porque "tendría que hacer un examen de conjunto y no puedo dejar de trabajar para estudiar", pero, tras hacer cursos de poda y paisajismo, trabaja en una empresa de jardinería. "Hago desde la planificación hasta la ejecución de los jardines", la mayoría de ellos públicos. Espera poder montar algún día su propia empresa. También le gustaría participar en un proyecto en su país. "De tener los medios, haría una plantación de bananas y hortalizas a gran escala". Pero ahora su país "no ofrece oportunidades, no hay trabajo. El 90% de mis amigos de Cuba están desempleados en Congo. Sólo trabajan los médicos".
Precisamente, muchos médicos africanos formados en Cuba han acabado en España, como el etíope Nesa. Nesa, que trabaja en una clínica privada de Madrid, llegó a Cuba con 18 años para estudiar la carrera. "Hace 20 años era un mundo bipolar", dividido entre países capitalistas y comunistas, explica. "El que ha vivido en los dos sistemas conoce los defectos y las ventajas de cada uno". Nesa cree que para los países pobres es mejor el sistema socialista, en el que "todo el mundo tiene derecho a la educación". Este médico etíope mantiene los vínculos con su país, al que viaja "todos los años, porque puedo permitírmelo. Allí veo de cerca el dolor de la población". Le gustaría ayudar a cambiar las cosas en su tierra. "Nunca es fácil, pero siempre se intenta. Veo que con cosas muy sencillas se puede cambiar el sitio donde vivo". Después de ocho años en España y sus años de estudios en Cuba, Nesa sigue refiriéndose así a Etiopía.
No todo son historias de éxito. El burkinabe Augustin Chanvoedoo, de 44 años, y licenciado en Técnicas de Planificación (Economía) con un expediente académico brillante, no ha conseguido hacerse hueco. "Cuando terminé de homologar mi título estaba muy interesado en conseguir un trabajo acorde con mi formación", explica. Hizo cursos para mantenerse al día, envió currículos, hizo entrevistas, pero sin éxito. "Muchas veces me decían que buscaban a alguien más joven. ¿Qué culpa tengo yo de no tener 20 años?", dice Chanvoedoo.
Casado con una ecuatoguineana a la que conoció en Cuba, llegó a España como turista en 1999 tras intentar varias veces conseguir una beca de cooperación española, alentado por el ejemplo de un compatriota que llegó a España en 1995 para estudiar el doctorado en Mecánica de Fluidos y ahora es profesor en la Universidad de Zaragoza.
Pero le denegaron la solicitud. "No entendía que no me dieran la beca, después de haberme licenciado con un diploma de honor", y explica que sólo tras una segunda denegación se enteró de los motivos: en su país existen los estudios de doctorado para su licenciatura. "Ése ha sido mi mundo, pero ese vínculo se ha cortado aquí. Ahora trabajo en lo que salga", dice con tristeza.
El cuaderno y la azada
En 1969 se inauguraron en Cuba las primeras Escuelas Secundarias Básicas en el Campo (Esbec), por las que pasaron muchos estudiantes africanos. Se constituyeron tomando como base la idea de José Martí de que un niño debía "manejar por la mañana el cuaderno y por la tarde la azada".
Moussa Ki llegó con 13 años a uno de estos centros, situado en la Isla de la Juventud, en septiembre de 1985, dentro de un cupo de 150 alumnos de Burkina Faso becados para estudiar en Cuba.
El viaje en barco de La Habana a la Isla de la Juventud duró cinco horas, y desde la localidad costera Nueva Gerona se continuó en guaguas, porque la escuela estaba en el interior de la isla. "Fue un viaje interminable", recuerda Ki. "A la izquierda, campos de toronjas, a la derecha, campos de naranjas. En mitad de la nada, en el campo, la Esbec".
"El plan de educación cubano se basaba en el trabajo y en el estudio", explica. Se dividía la escuela en dos grupos. Tras el desayuno, a las siete de la mañana comenzaban las clases, para uno de los grupos, y el trabajo agrícola, para el otro. Tras el almuerzo se cambiaban los roles. Todavía quedaba tiempo por la tarde para el "autoestudio" y el deporte.
domingo, 30 de noviembre de 2008
VENI A CONOCER MI BARRIOPor patricia - Sunday, Nov. 30, 2008 at 3:26 PMpatitofeo@riseup.net (Casilla de correo válida)
TOMA DE TIERRA EN LOMAS DE ZAMORA AYUDEMOS A QUE SEA PARA SIEMPRE
casas_en_terrenos_inundados.jpg, image/jpeg, 2848x2136
-Vení a conocer mi barrio- me dijo Armando -Bueno tirá las coordenadas-repliqué. Y allí me dijeron como llegar, agregando al mensaje:“Trae botas”…. -No tengo- contesté, y después me di cuenta porque me lo decían. Luego de varios colectivos llegue con mi humilde aporte: algunos repelentes para los chicos, algo para merendar, alguna leche….algún libro e información de construcciones económicas y ecológicas. Grande fue mi sorpresa al ver las dimensiones de la toma. Comenzamos a caminar con Claudia que me esperaba en la entrada, por los lugares donde podíamos ir sin patinar por el barro y evitando las lagunitas que había dejado la lluvia. Mientras caminábamos recibíamos los saludos de los vecinos que trataban en su mayoría de poner a secar bajo el cielo amenazante de una nueva lluvia sus escasas pertenencias, a las que habría que sumarles las que fueron destruidas por la policía que rompió, pegó, sin interesarles si había niños o no y les tiró los perros a estos vecinos para desalojarlos y que hoy nos invitaban y nos sonreían al vernos llegar. Llegué. Muchas casas estaban a salvo del agua, la mayoría no. Sin luz, sin agua corriente y potable, pero aguantando la toma: porque ese es el tema, estas son sus tierras, son su esperanza, más allá de las dificultades de la organización…, de las inclemencias climáticas, de la amenaza policial… son su barrio, son sus sueños de darle a sus familias un techo, un lugar donde vivir. Llegue a la casa de Armando, y él estaba con una sonrisa de oreja a oreja, tenia su lugar para planear un futuro. Todos reían, pese a la noche que les mojó todo. Tenían alegría. El que no estaba cocinando estaba secando ropa. Otros hacían pozos, otros delimitaban los terrenos, pero sonreían…. Caminando por el barrio la sorpresa fue ver que en medio de tanta precariedad alguien se había tomado el trabajo de plantar un rosa y un árbol en su terreno. Pregunto a los que reclaman “ahora” algún tipo de propiedad sobre los mismos, en donde se encontraron restos de cadáveres y mugre: por que mierda no plantaron ustedes un rosal y un árbol en todos estos años? No hay más que decir: estos terrenos pertenecen a quienes los tomaron y que pese a todas sus necesidades por lo menos nos regalaron con una rosa y un poco de sombra para el futuro, en medio de su lucha por una vivienda digna y justicia. Gracias compas por invitarme a su Barrio.
(La nota completa en: http://argentina.indymedia.org/news/2008/11/641361.php )
TOMA DE TIERRA EN LOMAS DE ZAMORA AYUDEMOS A QUE SEA PARA SIEMPRE
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-Vení a conocer mi barrio- me dijo Armando -Bueno tirá las coordenadas-repliqué. Y allí me dijeron como llegar, agregando al mensaje:“Trae botas”…. -No tengo- contesté, y después me di cuenta porque me lo decían. Luego de varios colectivos llegue con mi humilde aporte: algunos repelentes para los chicos, algo para merendar, alguna leche….algún libro e información de construcciones económicas y ecológicas. Grande fue mi sorpresa al ver las dimensiones de la toma. Comenzamos a caminar con Claudia que me esperaba en la entrada, por los lugares donde podíamos ir sin patinar por el barro y evitando las lagunitas que había dejado la lluvia. Mientras caminábamos recibíamos los saludos de los vecinos que trataban en su mayoría de poner a secar bajo el cielo amenazante de una nueva lluvia sus escasas pertenencias, a las que habría que sumarles las que fueron destruidas por la policía que rompió, pegó, sin interesarles si había niños o no y les tiró los perros a estos vecinos para desalojarlos y que hoy nos invitaban y nos sonreían al vernos llegar. Llegué. Muchas casas estaban a salvo del agua, la mayoría no. Sin luz, sin agua corriente y potable, pero aguantando la toma: porque ese es el tema, estas son sus tierras, son su esperanza, más allá de las dificultades de la organización…, de las inclemencias climáticas, de la amenaza policial… son su barrio, son sus sueños de darle a sus familias un techo, un lugar donde vivir. Llegue a la casa de Armando, y él estaba con una sonrisa de oreja a oreja, tenia su lugar para planear un futuro. Todos reían, pese a la noche que les mojó todo. Tenían alegría. El que no estaba cocinando estaba secando ropa. Otros hacían pozos, otros delimitaban los terrenos, pero sonreían…. Caminando por el barrio la sorpresa fue ver que en medio de tanta precariedad alguien se había tomado el trabajo de plantar un rosa y un árbol en su terreno. Pregunto a los que reclaman “ahora” algún tipo de propiedad sobre los mismos, en donde se encontraron restos de cadáveres y mugre: por que mierda no plantaron ustedes un rosal y un árbol en todos estos años? No hay más que decir: estos terrenos pertenecen a quienes los tomaron y que pese a todas sus necesidades por lo menos nos regalaron con una rosa y un poco de sombra para el futuro, en medio de su lucha por una vivienda digna y justicia. Gracias compas por invitarme a su Barrio.
(La nota completa en: http://argentina.indymedia.org/news/2008/11/641361.php )
domingo, 2 de noviembre de 2008
Murió José Luis Mangieri... y a la ciudad le arrancaron los ojos.
Era un grande que nos recibía en su casa con mate y medialunas a nosotros, los aspirantes a poetas o editores como si fuéramos alguno de sus tantos amigos poetas, escritores, editores, actores, militantes. Era de una generosidad inmensa. Perdonaba nuestras ignorancias con cariño y se preocupaba de despedirnos con alguna de sus ediciones de regalo. Hace un par de años pidió un préstamo para arreglar la casa de su viejo anarquista que no le dieron, pero él seguía siendo generoso. El año pasado, para el primer encuentro de estudiantes de Edición caminaba con dificultad, pero vino con todo gusto y subió hasta el segundo piso. Un dibujante que invitamos como panelista, nos dijo:"no todo es tan gratis" y nos cobró el taxi... José Luis, después de publicar a Gelman por primera vez, de ser expulsado del partido, de haber hipotecado su casa...y de un montón de etcéteras... se quedó como un señor editor de la vieja escuela, a un costado de los aplausos, sin pedir nada a cambio.
Editor y Poeta.
José Luis Mangieri, mítico creador de la revista y editorial La Rosa Blindada, murió ayer a los 83 años. Con un pie en la poesía y otro en la política –se afilió al Partido Comunista en 1953 y fue expulsado en 1966– Mangieri desarrolló múltiples tareas en el ámbito social argentino. Poeta, periodista, editor y agitador cultural, ha servido de memoria y nexo de varias generaciones de artistas e intelectuales y fue un referente insoslayable para quienes deseen conocer los avatares por los que atravesó nuestro país. A fuerza de haber hecho bien su trabajo, Mangieri, como señaló el poeta Fabián Casas, “se volvió invisible”. Sin apoyos de empresarios ni subsidios –hasta llegó a hipotecar su casa para editar Interrupciones, de Juan Gelman– logró publicar más de mil títulos en las tres principales editoriales que creó: La Rosa Blindada, Ediciones Caldén y Libros de Tierra Firme. En sus catálogos conviven la poesía de Raúl González Tuñón, Leopoldo Marechal, Gelman, Raúl Gustavo Aguirre, Joaquín Giannuzzi, Leónidas Lamborghini, Francisco Madariaga, Juana Bignozzi, Diana Bellessi y Casas, con los textos políticos de Antonio Gramsci, Ho Chi Minh y Ernesto Guevara, entre otros. Convencido de que la poesía es el género “resistente por excelencia, porque trabaja con lo mejor de los seres humanos, que son los sentimientos” , el poeta publicó tan sólo dos poemarios: 15 poemas y un títere (1963) y recientemente el tan anunciado Poemas del amor y la guerra (Ediciones en Danza). En 2004, cuando cumplió 80 años, presentó su libro de memorias como editor Es rigurosamente cierto, y en 2006 el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le otorgó el título de Ciudadano Ilustre, por su trayectoria en el campo de la cultura.
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José Luís Mangieri Entrevista realizada en junio de 2007 en el barrio de Floresta, Buenos Aires.Aquella rosa blindada'La rosa blindada' la fundamos Carlos María Brocato y yo, que trabajábamos en democracia. Yo era periodista y Brocato era linotipista. Yo trabajaba en EUDEBA y de ahí saqué la idea de los cuatro libritos en un paquete, que fue una idea de (Boris) Spivakow. Se vendían en los kioscos. Fue una experiencia, la de EUDEBA, irrepetible y que terminó como se termina siempre en este país: los libros quemados. Nosotros queríamos hacer nuestros libritos de poesía. Brocato sacó el suyo, yo el mío. Hugo Acevedo, un gran poeta mendocino, sacó el suyo. Y publicamos un homenaje a Raúl González Muñón, La rosa blindada. Y de ahí sacamos el título de la editorial y completamos los cuatro libritos con el libro de Tuñón. Y no pensábamos seguir sacando más libros, porque nuestra misión era sacar los libros nuestros. Y los distribuíamos mucho en los diarios, como nosotros trabajábamos en los diarios y estábamos afiliados al sindicato de prensa y al sindicato de gráficos, por el lado de Brocato, repartíamos muchos libros, hacíamos una preventa, ¿no? Hicimos -qué caraduras- hicimos cinco mil paquetes, cinco mil paquetes, de cuatro libros cada paquete, y los agotamos en un año. Era a finales de los ´50. Y la gente nos preguntaba: ¿y no van a sacar más libritos? Así, nos decían. Y entonces empezamos a sacar más series, otras series de libros, y además de autores extranjeros. Sacamos Breviario de estética teatral de Bertolt Brecht, editamos a Evtuchenko, el poeta ruso. Comenzamos a editar... Editamos discos. Hicimos dos long play de Guillén, hicimos dos long play de Gelman con música del Tata Cedrón: 'Madrugada' y 'Cuerpo que me querés'. Hicimos a Vittorio Gassman recitando a Neruda... ¡Qué caradurismo, dios mío¡ Y se vendían los discos, se vendían los libros, después sacamos la revista. La revista fue posterior a los libros. Y hacíamos tiradas de cinco, seis, siete mil ejemplares que en un año se agotaban.La primera clausura la tuvimos con Onganía y después, la segunda y definitiva, fue en el ´76, ¿no? En el interin me secuestraron, en nuestra oficina en la calle Corrientes al 2500, nos llevaron hasta los escritorios y serrucharon hasta los estantes para ver si teníamos armas en los estantes. ¡Qué ridículos, fueron siempre los represores!http://www.buenosaires.gov.ar/areas/com_social/audiovideoteca/literatura/mangieri_texto_es.php-------------------------------- José Luís Mangieri Cronología1924Nace, el 14 de diciembre en Buenos Aires, en el barrio de Parque Patricios. Su padre era un obrero anarquista y milonguero.1940Lee 'El violín del diablo', de Raúl González Tuñón, algo que marcaría un hito en su vida:'Me dio vuelta la cabeza y empecé a escribir poesía. Después tuve el privilegio de conocerlo, frecuentarlo y editarlo. Nunca se volvió a repetir la figura de Raúl en la poesía argentina. El nos ayudó mucho.'Inicia la carrera de Odontología, que abandonará al poco tiempo.1953Se afilia al Partido Comunista donde tuvo su primera experiencia con la edición. Su inserción en el Instituto Argentino-Ruso, a partir de su militancia política, le permitió hacerse cargo de la revista que publicaba el mencionado organismo.1959Funda la revista Por.1962Trabaja en la naciente editorial Eudeba de Buenos Aires, con Boris Spivacow a la cabeza. También será periodista en los diarios Crítica, Democracia y El Popular, el cual también pertenecía al Partido.Decide convertirse en editor independiente tomando la idea de vender cuatro libritos en un paquete.La editorial se llamó Ediciones Horizonte, pero posteriormente adoptó el nombre de La Rosa Blindada, en homenaje al libro escrito por Tuñón sobre la insurrección de los mineros de Asturias.Con el gobierno de José María Guido, es detenido y comparte la cárcel con Osvaldo Bayer y Juan Gelman.1963La Rosa Blindada edita en Buenos Aires, su libro de poemas '15 poemas y un títere'.1964En el mes de octubre comienza a editar la revista 'La Rosa Blindada', que llegó a tener una tirada de 10 mil ejemplares hasta el cuarto número. El secretario de redacción era el escritor Andrés Rivera.En sus dos años de existencia editó libros de poesía, de narrativa, de teatro, de ensayos y política, con autores como Bertolt Brecht, Attila József, Paolo Chiarini, Juan Bautista Alberdi, Andrés Lizarraga, Tuñón, Javier Villafañe, Juan Gelman, Andrés Rivera, Antonio Gramsci, Mao Tse Tung, Vo Nguyen Giap, Ho Chi Minh, el Che Guevara y Regis Debray, entre otros.'Nosotros, con referencia a los otros grupos literarios, éramos el único grupo que, aun sin ser obreros, hacíamos las presentaciones de los libros en los sindicatos. No las hacíamos ni en las Facultades, ni como después estuvo de moda, en las librerías. A diferencia de las otras revistas, nosotros participábamos de las asambleas, íbamos a las huelgas y a las movilizaciones. No éramos ni mejores ni peores que los otros. Éramos diferentes. Todos los que integrábamos la revista teníamos una actividad gremial', señalará en una entrevista.1966Viaja a China junto al escritor Andrés Rivera.'Ahí nos contactamos con François Maspero, un gran editor de izquierda. Nosotros nos politizamos, siguiendo la realidad argentina, pero teniendo en cuenta la experiencia editorial de Maspero. En América latina pudimos hacer lo que hicimos en alguna medida porque los yanquis tenían las manos atadas con Vietnam: una vez que se desataron, se encargaron de nosotros. Me acuerdo de que en los ‘70, los libros de Giap se vendían en las estaciones de subte, en Tribunales, en Palermo'.Es expulsado del Partido Comunista.El gobierno de Onganía clausura la revista. En septiembre aparece el noveno y último número de 'La Rosa Blindada'. Además de Mangieri y Carlos Alberto Brocato en calidad de directores, el staff editorial incluía a Juan Gelman, Roberto Cossa –expulsados del PC–, Octavio Getino, Roberto Raschella y Javier Villafañe, entre otros.'Lo mismo pasó con la generación del ‘60, que el golpe de Onganía desmanteló. Una gran tragedia argentina fue que la izquierda no entendió al peronismo. Este es un país canibalesco, antropofágico, pero supongo que no siempre ha sido así', dirá en una entrevista realizada por Silvina Friera para Pagina/12, en diciembre de 2004.La Editorial La Rosa Blindada continuará editando libros hasta el presente.1983Funda la editorial Libros de Tierra Firme que, a lo largo de los años, tendrá en su haber la difusión de poetas como Juan Gelman, Leónidas Lamborghini, Juana Bignozzi, Diana Bellessi, Roberto Raschella, entre otros. Publicará cientos de títulos.'La Rosa Blindada era un título de la utopía, en cambio con Libros de Tierra Firme me pareció que teníamos más los pies sobre la tierra. Esta es una época de transición: sabemos de dónde venimos, pero no a dónde vamos. Y las épocas de transición son necesariamente híbridas; estamos reacomodando las cargas del pasado y las del presente. Todo vuelve a empezar, pero estamos lejos del asalto al cielo, como quisimos', señaló en la nota de Pagina 12.2004Al cumplir 80 años, presenta su libro de memorias como editor 'Es rigurosamente cierto', cuyo texto definitivo es el resultado de las entrevistas realizadas por Karina Barrozo y Hernán Casabella. Editado por Libros del Rojas, sello del Centro Cultural Rojas de Buenos Aires.Recibe el Premio Konex Mención Especial.2006El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le otorga el título de Ciudadano Ilustre, por su trayectoria en el campo de la cultura. ----------------- José Luís Mangieri Bibliografía
'15 poemas y un títere', La Rosa Blindada, Buenos Aires, 1963.
'Es rigurosamente cierto'. Memorias, de Karina Barrozo y Hernán Casabella. Libros del Rojas, Buenos Aires, 2004.
José Luis Mangieri
* * * A la ciudad le arrancaron los ojosy los bienamados agitan por los bares sus cucharitas de aire.Nadie nos conoce a nadie conocemos.Fugitivos muertos que caminan por México nos piden yerba La Hojao estampitas de Ceferino Namuncurá. Los que vagan por España,fallecidos que se pudren como las princesas rusas en el París del 20.¿Pero y los que no están no están?¿Los desaparecidos desaparecidos?¿Los muertos dendeveras?¿Los que no piden discos de Gardel porque los bichos les comieron la músicani sufren en dólares porque no sufren más?Temo por ellos algo más pulguiento que la muertemás pior que los estrujamientos de los huesosmás griposo que desguazarse en los zanjoneso en las aguas puercas del Río de la Plataalgo más feo puede pasarles todavíaolvido desgraciado.
Editor y Poeta.
José Luis Mangieri, mítico creador de la revista y editorial La Rosa Blindada, murió ayer a los 83 años. Con un pie en la poesía y otro en la política –se afilió al Partido Comunista en 1953 y fue expulsado en 1966– Mangieri desarrolló múltiples tareas en el ámbito social argentino. Poeta, periodista, editor y agitador cultural, ha servido de memoria y nexo de varias generaciones de artistas e intelectuales y fue un referente insoslayable para quienes deseen conocer los avatares por los que atravesó nuestro país. A fuerza de haber hecho bien su trabajo, Mangieri, como señaló el poeta Fabián Casas, “se volvió invisible”. Sin apoyos de empresarios ni subsidios –hasta llegó a hipotecar su casa para editar Interrupciones, de Juan Gelman– logró publicar más de mil títulos en las tres principales editoriales que creó: La Rosa Blindada, Ediciones Caldén y Libros de Tierra Firme. En sus catálogos conviven la poesía de Raúl González Tuñón, Leopoldo Marechal, Gelman, Raúl Gustavo Aguirre, Joaquín Giannuzzi, Leónidas Lamborghini, Francisco Madariaga, Juana Bignozzi, Diana Bellessi y Casas, con los textos políticos de Antonio Gramsci, Ho Chi Minh y Ernesto Guevara, entre otros. Convencido de que la poesía es el género “resistente por excelencia, porque trabaja con lo mejor de los seres humanos, que son los sentimientos” , el poeta publicó tan sólo dos poemarios: 15 poemas y un títere (1963) y recientemente el tan anunciado Poemas del amor y la guerra (Ediciones en Danza). En 2004, cuando cumplió 80 años, presentó su libro de memorias como editor Es rigurosamente cierto, y en 2006 el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le otorgó el título de Ciudadano Ilustre, por su trayectoria en el campo de la cultura.
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José Luís Mangieri Entrevista realizada en junio de 2007 en el barrio de Floresta, Buenos Aires.Aquella rosa blindada'La rosa blindada' la fundamos Carlos María Brocato y yo, que trabajábamos en democracia. Yo era periodista y Brocato era linotipista. Yo trabajaba en EUDEBA y de ahí saqué la idea de los cuatro libritos en un paquete, que fue una idea de (Boris) Spivakow. Se vendían en los kioscos. Fue una experiencia, la de EUDEBA, irrepetible y que terminó como se termina siempre en este país: los libros quemados. Nosotros queríamos hacer nuestros libritos de poesía. Brocato sacó el suyo, yo el mío. Hugo Acevedo, un gran poeta mendocino, sacó el suyo. Y publicamos un homenaje a Raúl González Muñón, La rosa blindada. Y de ahí sacamos el título de la editorial y completamos los cuatro libritos con el libro de Tuñón. Y no pensábamos seguir sacando más libros, porque nuestra misión era sacar los libros nuestros. Y los distribuíamos mucho en los diarios, como nosotros trabajábamos en los diarios y estábamos afiliados al sindicato de prensa y al sindicato de gráficos, por el lado de Brocato, repartíamos muchos libros, hacíamos una preventa, ¿no? Hicimos -qué caraduras- hicimos cinco mil paquetes, cinco mil paquetes, de cuatro libros cada paquete, y los agotamos en un año. Era a finales de los ´50. Y la gente nos preguntaba: ¿y no van a sacar más libritos? Así, nos decían. Y entonces empezamos a sacar más series, otras series de libros, y además de autores extranjeros. Sacamos Breviario de estética teatral de Bertolt Brecht, editamos a Evtuchenko, el poeta ruso. Comenzamos a editar... Editamos discos. Hicimos dos long play de Guillén, hicimos dos long play de Gelman con música del Tata Cedrón: 'Madrugada' y 'Cuerpo que me querés'. Hicimos a Vittorio Gassman recitando a Neruda... ¡Qué caradurismo, dios mío¡ Y se vendían los discos, se vendían los libros, después sacamos la revista. La revista fue posterior a los libros. Y hacíamos tiradas de cinco, seis, siete mil ejemplares que en un año se agotaban.La primera clausura la tuvimos con Onganía y después, la segunda y definitiva, fue en el ´76, ¿no? En el interin me secuestraron, en nuestra oficina en la calle Corrientes al 2500, nos llevaron hasta los escritorios y serrucharon hasta los estantes para ver si teníamos armas en los estantes. ¡Qué ridículos, fueron siempre los represores!http://www.buenosaires.gov.ar/areas/com_social/audiovideoteca/literatura/mangieri_texto_es.php-------------------------------- José Luís Mangieri Cronología1924Nace, el 14 de diciembre en Buenos Aires, en el barrio de Parque Patricios. Su padre era un obrero anarquista y milonguero.1940Lee 'El violín del diablo', de Raúl González Tuñón, algo que marcaría un hito en su vida:'Me dio vuelta la cabeza y empecé a escribir poesía. Después tuve el privilegio de conocerlo, frecuentarlo y editarlo. Nunca se volvió a repetir la figura de Raúl en la poesía argentina. El nos ayudó mucho.'Inicia la carrera de Odontología, que abandonará al poco tiempo.1953Se afilia al Partido Comunista donde tuvo su primera experiencia con la edición. Su inserción en el Instituto Argentino-Ruso, a partir de su militancia política, le permitió hacerse cargo de la revista que publicaba el mencionado organismo.1959Funda la revista Por.1962Trabaja en la naciente editorial Eudeba de Buenos Aires, con Boris Spivacow a la cabeza. También será periodista en los diarios Crítica, Democracia y El Popular, el cual también pertenecía al Partido.Decide convertirse en editor independiente tomando la idea de vender cuatro libritos en un paquete.La editorial se llamó Ediciones Horizonte, pero posteriormente adoptó el nombre de La Rosa Blindada, en homenaje al libro escrito por Tuñón sobre la insurrección de los mineros de Asturias.Con el gobierno de José María Guido, es detenido y comparte la cárcel con Osvaldo Bayer y Juan Gelman.1963La Rosa Blindada edita en Buenos Aires, su libro de poemas '15 poemas y un títere'.1964En el mes de octubre comienza a editar la revista 'La Rosa Blindada', que llegó a tener una tirada de 10 mil ejemplares hasta el cuarto número. El secretario de redacción era el escritor Andrés Rivera.En sus dos años de existencia editó libros de poesía, de narrativa, de teatro, de ensayos y política, con autores como Bertolt Brecht, Attila József, Paolo Chiarini, Juan Bautista Alberdi, Andrés Lizarraga, Tuñón, Javier Villafañe, Juan Gelman, Andrés Rivera, Antonio Gramsci, Mao Tse Tung, Vo Nguyen Giap, Ho Chi Minh, el Che Guevara y Regis Debray, entre otros.'Nosotros, con referencia a los otros grupos literarios, éramos el único grupo que, aun sin ser obreros, hacíamos las presentaciones de los libros en los sindicatos. No las hacíamos ni en las Facultades, ni como después estuvo de moda, en las librerías. A diferencia de las otras revistas, nosotros participábamos de las asambleas, íbamos a las huelgas y a las movilizaciones. No éramos ni mejores ni peores que los otros. Éramos diferentes. Todos los que integrábamos la revista teníamos una actividad gremial', señalará en una entrevista.1966Viaja a China junto al escritor Andrés Rivera.'Ahí nos contactamos con François Maspero, un gran editor de izquierda. Nosotros nos politizamos, siguiendo la realidad argentina, pero teniendo en cuenta la experiencia editorial de Maspero. En América latina pudimos hacer lo que hicimos en alguna medida porque los yanquis tenían las manos atadas con Vietnam: una vez que se desataron, se encargaron de nosotros. Me acuerdo de que en los ‘70, los libros de Giap se vendían en las estaciones de subte, en Tribunales, en Palermo'.Es expulsado del Partido Comunista.El gobierno de Onganía clausura la revista. En septiembre aparece el noveno y último número de 'La Rosa Blindada'. Además de Mangieri y Carlos Alberto Brocato en calidad de directores, el staff editorial incluía a Juan Gelman, Roberto Cossa –expulsados del PC–, Octavio Getino, Roberto Raschella y Javier Villafañe, entre otros.'Lo mismo pasó con la generación del ‘60, que el golpe de Onganía desmanteló. Una gran tragedia argentina fue que la izquierda no entendió al peronismo. Este es un país canibalesco, antropofágico, pero supongo que no siempre ha sido así', dirá en una entrevista realizada por Silvina Friera para Pagina/12, en diciembre de 2004.La Editorial La Rosa Blindada continuará editando libros hasta el presente.1983Funda la editorial Libros de Tierra Firme que, a lo largo de los años, tendrá en su haber la difusión de poetas como Juan Gelman, Leónidas Lamborghini, Juana Bignozzi, Diana Bellessi, Roberto Raschella, entre otros. Publicará cientos de títulos.'La Rosa Blindada era un título de la utopía, en cambio con Libros de Tierra Firme me pareció que teníamos más los pies sobre la tierra. Esta es una época de transición: sabemos de dónde venimos, pero no a dónde vamos. Y las épocas de transición son necesariamente híbridas; estamos reacomodando las cargas del pasado y las del presente. Todo vuelve a empezar, pero estamos lejos del asalto al cielo, como quisimos', señaló en la nota de Pagina 12.2004Al cumplir 80 años, presenta su libro de memorias como editor 'Es rigurosamente cierto', cuyo texto definitivo es el resultado de las entrevistas realizadas por Karina Barrozo y Hernán Casabella. Editado por Libros del Rojas, sello del Centro Cultural Rojas de Buenos Aires.Recibe el Premio Konex Mención Especial.2006El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le otorga el título de Ciudadano Ilustre, por su trayectoria en el campo de la cultura. ----------------- José Luís Mangieri Bibliografía
'15 poemas y un títere', La Rosa Blindada, Buenos Aires, 1963.
'Es rigurosamente cierto'. Memorias, de Karina Barrozo y Hernán Casabella. Libros del Rojas, Buenos Aires, 2004.
José Luis Mangieri
* * * A la ciudad le arrancaron los ojosy los bienamados agitan por los bares sus cucharitas de aire.Nadie nos conoce a nadie conocemos.Fugitivos muertos que caminan por México nos piden yerba La Hojao estampitas de Ceferino Namuncurá. Los que vagan por España,fallecidos que se pudren como las princesas rusas en el París del 20.¿Pero y los que no están no están?¿Los desaparecidos desaparecidos?¿Los muertos dendeveras?¿Los que no piden discos de Gardel porque los bichos les comieron la músicani sufren en dólares porque no sufren más?Temo por ellos algo más pulguiento que la muertemás pior que los estrujamientos de los huesosmás griposo que desguazarse en los zanjoneso en las aguas puercas del Río de la Plataalgo más feo puede pasarles todavíaolvido desgraciado.
Apretar las piernas con delicadeza pero con fuerza. No ponerse colorada. Dar la mano, no un beso. En caso de que el sujeto en cuestión salude con un beso, ofrecer solo la mejilla sin devolver el beso, mientras tanto, seguir haciendo fuerza delicadamente. Agüantar. Ejercicio: imaginarse en medio del Océano Ártico. No sirve, se suda igüal.
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