sábado, 2 de mayo de 2009

Diego y sus palabritas puntillosas y su amor al rock tan clásico, y su prolija intelectualidad tan aburrida, y las vanaglorias de su padre y las glorias orgásmicas de su madre y su rincón de premios en la casa y su colección de publicaciones preadolescentes en los diarios locales olvidables, yo quería ser como Diego...
Cuando tenía quince años, quería ser como Diego... en lugar de admirar las tetas de mis compañeras de curso...yo quería ser como Diego, Diego era tan la mujer que yo quería ser...
pantalón de segunda marca, puño en alto, barba crecida
1· de mayo
lo único q le envidiaba eran las tetas, pero eso se puede comprar...
me güardaba las ganas y me consumían las lágrimas que disfrazaba por la incandescencia de las luces...gracias dios por las luces... mirada esquiva que no es mirada....
era tan fea¡...no podía ser tan fea¡...me la imaginaba linda¡ ...lo que yo imagine no importa¡ era fea¡... no era linda¡... tenía que serlo?...sí... para no sentirme tan miserable...
cabeza de piedra, espalda de piedra, puño de piedra, miembro de piedra...se rompió...