sábado, 14 de agosto de 2010

¿Qué gusto tendrás cuando me mojes?
¿Qué perfume habrá en mi lirio de hada cuando me bebas?
¿Qué crema comerás de mi boca miedosa cuando me beses?
¿Qué nuevo labio abrirás en mí cuando me frotes?

miércoles, 4 de agosto de 2010

Arte peótico

David Aniñir – Santiago
En: Huenún, Jaime. “20 poetas mapuche contemporáneos”. LOM Ediciones, 2003.

Quién pagará el arriendo de esa pieza porteña
donde sus ventanales antiguos dieron una vez al mar?
Quién valorará estos espacios
donde renacieron la poesía aleteando
sobre esa musa her-musa?
Nadie, señoras y señores, quitados de bulla!

Los miserables orígenes de la poesía son desconocidos
en escritorios, editoriales, bibliotecas;
los orígenes de este arte,
desarte o desastre son inmundos.

Siendo así
y a pesar de los desiertos
las flores silvestres seguirán creciendo en tu tierra
y en todas partes
para escribir con los nervios llenos,
succionando tinta
néctar para endulzar los versos,
besos y voces al vacío.

El poema,
estado de sublime conciencia,
post estado de descomposición,
engaño corporal en su máxima esencia,
escritural acción torturando el silencio,
asesinato innato del espacio vacío al abismo del poema.

El poema a la vena entra
alterando las pulsaciones x minuto x hora
x día x noche x vida x muerte.
El poema a la vena entra por el pasaje
envenando la piel que nos cubre el alma,
licuando cual pulso apuntando con la 9 milímetros,
bajando y subiendo temperaturas temperamentos y tempestades.

Entiendo la poesía no como el ave sino como el vuelo
(a las aves no me las toquen más en virtud aérea, oh Poetas),
entiendo las cicatrices envueltas de poesía blanca y roja
escurriendo las hemorragias amarillentas y pus del pecho,
embelleciendo el temple del REO sangrando IRA,
enmudeciendo a los perros en las noches de luna llena.

Poesía sin IVA incluido
vía bono previsional
inseguros todos de su uso
desuso o abuso.

Poesía pan nuestro de cada día,
es ahí no tener nada que echarle al pan
o nada con qué untar el alma
para alimentarnos en ella.

jueves, 10 de junio de 2010

conchudo como la madre que lo parió, aunque no esté comprobado clínicamente

La frontera. Poema de Salvador Marimán

Vengo de la ciudad conocida como la frontera,donde un día el enemigo cabalgó para matarmey destruir lo que me tomó siglos construir.El Konün Wenu tiene muchas historias que ya nadie escuchay las calles van llenas de temor, odio y rencor.Vengo de la ciudad conocida como la frontera,donde cada mañana mi gente camina cabizbajay se aglomera en las poblaciones más marginales esperando ver salir el sol.Nadie puede negar que aquí todos saben lo que pasó,pero es mejor callarlo;los indios, los indios...Vengo de la ciudad conocida como la frontera,donde las micros rurales traen vegetales frescos de las huertas heridasy las calles se apellidan Balmaceda y no Külapan.A veces la vida es dura y se que tomará generaciones reparar las relaciones,pues el daño histórico va marcado en nuestra piely la memoria genética se acelera a cada instante.Vengo de la ciudad conocida como la frontera,donde en las escuelas se ríen de miy todo lo establecido busca borrar el rastro de mi existencia.Parado bajo la lluvia pienso en el ayer para rescatar el futuro,pues no estoy dispuesto a caer.Vengo de la ciudad conocida como la frontera,entre lo que viene y lo que está,entre la resistencia y el ayer,en donde se embarrota por luchary la civilización no es más que un cuento a contar.Entre la libertad y la muerte,hoy arde mi vida como lo ha hecho siempre¡Porque yo soy de esta tierra e hijo de su vientre! Vengo de la ciudad conocida como la frontera,donde mañana mis sueños serán y estaré dispuesto a cambiar la realidad.He tirado ya más de mil piedras a los ríos y no logro comprender el por qué,mi corazón duele como nunca y este es mi lugar,si,¡éste es mi lugar y aquí mando yo mierda!

Aquí hablo un sujeto subalterno...y se cagan de risa los demás

Como si tuviera algo que escribir... tipeo. Mi mundo es tan chiquito¡ hoy y siempre, escribo sobre el barrio, de qué más podría hablar?Puedo hablar?El barrio puede?Intento. Lo intentamos. No nos dejan. A veces colamos palabras entre otras tantas intervenciones. A veces, pero más que darnos espacio para hablar nosotros sobre nosotros, los tipejos esos, los aculturados quieren hablar huevadas ellos, sobre nosotros... Increíble perversión, inhumana, insostenible...escuchar hablar horas enteras a un snob sobre cultura popular cuando nunca contó las monedas para viajar.

martes, 10 de noviembre de 2009

El sombrero folclórico de las sierras que a él le salía el doble, que en un campesino era un objeto más tan solo, indispensable, era el ornamento más precioso en su cabeza...las niñas se meaban de lo sexi que les parecía ese sombrero en la cabeza del nuevo capo... y ya no era prostitución aquello que hacían... no había ninguna obligación en ello, no había ninguna obligación y de igual manera les podían hacer el mercado a su mamá y comprar en gucci, y tomar coca de la buena... todo eso sin el mote: doble premio. Seguir yendo a la iglesia en esos lares era asunto serio, y se habían ganado el permiso...

El capo

Su sombrero lo hacía ver como todo un capo...se había convertido él en el capo, aunque no quisiera, aunque no fuera consciente de ello...era el nuevo capo, no había, casi punto de distancia entre los otros capos y su persona: las chicas les llovían, o las hacían llover si no era así, porque al fin de cuentas la plata puede hacerle llover chicas a un gordo cincuentón y pelado, y la fama también; la plata y la fama hacían ver lindo lo feo, y tenían el poder de afear cualquier belleza inmaterial...sobre todo en un lugar como ese...